60 minutos…. esa efímera burbuja de tiempo, que pasa desapercibida cada día ante nuestros ojos.
Casual e inesperadamente, dedique ese tiempo a Sara, con el objetivo de hallar como se viven 60 minutos de nuestra infancia.
Una vez cumplido su primer año, Sara comienza a despegar ante la vida tras sus primeros pasos.
Lejos de toda clase de responsabilidades que a todos/as nos ocupan. 60 minutos en la vida de un niño pueden resumirse en multitud de inocentes gestos,
diversidad de actitudes, capacidades explorativas y ante todo felicidad. Poco fueron los momentos que no contemple una sonrira en su cara. y todo ello
en tan corto espacio de tiempo… quizás sean estos, los 60 minutos mejor aprovechados de nuestras vidas.