Saltar en los charcos, reír y correr frente al viento…. esa magia que la naturaleza nos otorga durante nuestra infancia.
Cuantas veces caímos y cuantas otras nos levantamos para volver a saltar, girar y nuevamente volver a caer….
todo ello pude revivirlo con Alexia, una fuente inagotable de energía  que saltaba y corría ante mis ojos.

 

Cinco globos, Mar y viento, fueron los ingredientes perfectos para elaborar una de esas tardes inolvidables en nuestra infancia.
inoportunamente, el destino quiso cruzarnos con Marcos. Otro pequeño solete que junto a Alexia saltaba entre los charcos.

 

Os dejo una pequeña muestra de todo ello.


 

 

 

 

 

 

Ramón garher © todos los derechos reservados