Cuando la madurez llama a la puerta unos años antes de los esperado, resulta sorprendente ante los ojos de los mayores.
Nos encontramos a sabios diminutos que parecen ser conocedores de todo, capaces de afrontar todo tipo de situaciones con la entereza que estas requieren.
Un claro ejemplo de ello, es Alba. Una pequeña de tan solo cinco años, que demostró ante la cámara mayor entereza y saber estar,
como si de una modelo profesional se tratase.

 

Donde aprenderán estos pequeños sabios…..